" Y veo en mi corazón sin dios por los caminos" - Leopoldo 'Teuco' Castilla -
domingo, 17 de marzo de 2013
Zona de Preludio
Escasa luz para la
rosa y su desierto púrpura
y tan breve luz
para contemplarnos
mas breve que el
mar
cambiando de lugar cantos de otro comienzo
animal ungido en
momentos de presagios
bajo
el árbol de las congojas
aluvión de astros
congregados allí
donde cuidan
demonios el alimento
arrancado a serafines y pájaros en llamas
escasa luz digo
para el aroma del
murmullo que nos mira
rostro
quebrando espacios
oráculo que nos hiere y nos despliega
unidos al asombro
de lo que ha quedado
como un ritual del humo
el
humo
que sin saber nada
nos libera de la estatua
nos dibuja sobre
el puente de la tarde
silenciando deseos con aire de catástrofe
nos infancia en el
ocio sagrado del poema
cuando el día
es
nosotros
el
día.
miércoles, 13 de marzo de 2013
martes, 5 de marzo de 2013
Esa distancia
Aquél con quien no buscabas encontrarte
con él llegas lección de soledad
para que sea – tuyo
para que sea sólo - tuyo
después de las glicinas
en esa vocación de aroma y penumbras
que desbordan los patios
después de los costados azules de la noche
dándole la espalda a la piedra
y el centurión del viento quemando la vida
el patio sí – la casa
el hombre en sueños enmarañado
desde la mansedumbre fija de sus ojos
rocía con despedidas a la infancia
pero no como respuesta a la muerte
sino como un nuevo orden después de la carencia
el autor de la memoria compartida
del sonido prodigioso de la risa
el hombre con el que caminas por la calle
caminas a ciegas – con él
empujada por la tentación de ser el único huésped
y amar con las manos la lejanía
el patio sí – la casa
el rumor de la glicina en la hoja de papel.
martes, 26 de febrero de 2013
Sin sosiego
Venecia
enlaza tu pie
lo
arrastra
a transmutar impulso en desvarío
a transmutar impulso en desvarío
vulnera
la sombra
y
despierta el pelaje del agua
para
tu oído recostado
en
alas de la noche arrojada al mar
que
se curva cuando tu mirada
parte
surcando
el último error
saturada
de promiscua memoria
cantas
a pesar de los vicios del silencio
a
pesar de la estiba de cenizas
cantas
a la hora de temblar
en
lo nuevo que pasa
por
la isla prudente de marzo
cantas
contra el miedo
con
el ojo de un amor infinito
que
ha esculpido a tu dios en los huesos
perpetuo
adicto
fatal.
jueves, 7 de febrero de 2013
Advenimiento
a L. A. SJ.
Nada y nadie aquí
sólo tu cuerpo escrito
en el libro de arriba y en el libro de abajo
sobre tus pies todo tu cuerpo
puesto a despertar mi mano
que por el camino de nombrarte se infinita
como el mundo cuando alumbra
remotos dones del universo
a mi tamaño de mujer se tiende
con su luz deshaciendo la noche
has vuelto a caer en mi aroma
bebe de mi suerte en esta tierra
que ahora es mas negra que nunca
juramenta el poder de la luna
cuando enlaza la lluvia al tótem del rayo
alza la voz del sueño
hasta que crujan los astros
y en mi lecho se sumerjan
desordenando de la pequeña muerte
sus breves y agotados tormentos
haz fuego con errancia de palabras
con dioses escombrados
con el silencio
vuélvete demente y hospédame entre los pájaros
pero
no me dejes sin alas en medio del viento.
viernes, 1 de febrero de 2013
Versión del Sol
Este prado de margaritas
me recuerda al sol
en un estuche de porcelana.
Sucede que las flores despiertan
y de su blanca redondez brota
la luz
alentada por luciérnagas.
Y la luz
en el silencio,
subida a potros de leyenda,
anda su libertad desgajada del viento
abandonando bocanadas de oro
en solitaria travesía.
Cruzan el cobalto quieto de la tarde
los patos silvestres
y el sol de las margaritas los mira irse
como quien deja pasar las naves
que nunca vuelven.
(De: De Secretos y Volcanes - 2001)
me recuerda al sol
en un estuche de porcelana.
Sucede que las flores despiertan
y de su blanca redondez brota
la luz
alentada por luciérnagas.
Y la luz
en el silencio,
subida a potros de leyenda,
anda su libertad desgajada del viento
abandonando bocanadas de oro
en solitaria travesía.
Cruzan el cobalto quieto de la tarde
los patos silvestres
y el sol de las margaritas los mira irse
como quien deja pasar las naves
que nunca vuelven.
(De: De Secretos y Volcanes - 2001)
viernes, 7 de diciembre de 2012
Poema III
La huella del invierno
una mujer devorada por la sombra
y la luz del faro que señala lo mismo
el perfil del apartado.
De: Samotracia - 1999
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