viernes, 30 de julio de 2021

 


 

                        Fugacidades  

temblores del aire

lo invisible trenzando chispas del cielo

dispuesto a conjurar el aroma

de remotos espinillos extraviados

en el paisaje            

                   a la deriva

inmensados de espacio

es en otro sueño donde crecen

enardecidos por lloviznas entreabiertas

a esos giros voladores

de derviches del monte

               giran y giran

como cabelleras mecidas por el viento

destinados a semillar en otro giro

de otro sueño o de la nada

la obstinada belleza

                          de su floración.


sábado, 26 de junio de 2021

 

Zurita dijo que el desierto de Atacama

se quiebra contra el Pacífico

pero

       tal vez

                sólo es una larga

e interminable osamenta de Calama

y de Chile       todo

empujada hacia el agua lustral

por volcanes

auditores de la muerte

bramando             hinchados de fuego

                       su retorno al mar.            

martes, 11 de mayo de 2021

 

Enero fraguó encuentros

en Santa Vera Cruz de la Costa riojana

sombra de parras que olvidan trinos   

el jazmín

arrebatado de estrellas

y aquél hombre en la silla de algarrobo

con la espalda sostenía la casa

estoy esperando –dijo- a mi novia                   

              la muerte

mirando su íntimo horizonte

escanciaba el mediodía en eternidad.

domingo, 18 de abril de 2021

                          


                         

En un punto entre álamos y tierras baldías

se desencadena un limbo

con las aves que se van

y alguien

que también huye

busca su lugar de espera en la página

lo veo rasgando la transparencia del aire

presiento por sus monólogos

que llegará antes

y todo será una larga espera

de vuelos que no se detienen

siempre en fuga

uno frente al otro.

sábado, 13 de febrero de 2021

                               


Nos juntaron las nubes que vienen del Pacífico

lentas

sembradas de alas de los grandes pájaros

que nunca mueren

nos abrazaron a la lluvia

a la noche y la mañana

al desierto inmaculado de los profetas

que no hemos conocido

pero nos habitan

a la claridad que nos sustenta

y a veces se desmadra

hasta que dejamos de saber.

lunes, 4 de enero de 2021

 

Es la noche en la que todo duerme

salvo los misterios de Duino                             

colisión de la rosa  

en su roja desnudez de espina

levitar de árboles que aún florecen

llamados por los astros

a desentrañar petroglifos ocultos

hundidos en la tierra

es la noche sísmica

secreta 

            entre el delirio

                               y el silencio.

sábado, 21 de noviembre de 2020

                     


Todo huele a espejismos

dibujados por la cornamenta

de los caribús

esas criaturas majestuosas

que pasan flotados en la niebla

venteando líquenes

mientras miran de perfil el cuerpo

ofrecido en sacrificio

al canto altísimo de la alondra

             ausente

sobre el derramado escalofrío

             del Yukón.

jueves, 15 de octubre de 2020

 


Los ojos del lobo conmueven

la intimidad del bosque

su abismo animal

 

la distancia perfecta al monólogo

de la luna

se interroga en esa mirada

 

se oye caer del silencio

sobre el violín

lo desnudo del cielo

 

                                   percepciones que se aquietan

                                   en el frío de la noche

                                   cuando volamos con las grullas.

 



martes, 15 de septiembre de 2020

 



Un hombre advierte sus quimeras

en cuadros de Bruegel

alucinado rumbea hacia el lado oscuro

de los Cazadores en la nieve

y el perro que lo sigue da la vuelta

y me despierta

somos dos

urgidos por una remota insatisfacción

cruzando espacios caprichosos

de la voz

que nos desencuentra

como si las palabras huyeran

de un desierto a otro desierto

y el perro

al modo de un rezago helénico

alentara su nostalgia por las piedras

calientes

luchando con la nieve.


jueves, 20 de agosto de 2020

 


 

Cierta música del boscaje

se desliza al costado de las cosas

que viajan

recordando la redondez de la tierra

vuelta a despertarnos

con el sonido del tren

trizando el humo

desde la colgadura del cielo

que nos imanta

como si fuéramos una insistencia

en la atroz inmensidad.