" Y veo en mi corazón sin dios por los caminos" - Leopoldo 'Teuco' Castilla -
sábado, 26 de agosto de 2017
Ayer, 25 de agosto, nos dejó el poeta y amigo catamarqueño, Claudio Luis Sesín.
En un sitio que acaso ya no exista
A mi madre, Reina
Yo les cuento tan solo lo evidente.
El rocío terrestre en las mañanas
y las hierbas cargadas de cristales,
vencidas a la orilla de la acequia
por donde el agua puede con la escarcha.
Es un pueblo de álamos, montañas y silencio.
No sé por qué este invierno he querido contarles los detalles,
quizás porque no vuelva con las manos heladas y raspadas,
a buscar un pedazo de tortilla en el humo interior de los braseros.
Y les cuento que las mañanas de invierno son tan bonitas
como los festejados atardeceres del verano.
Ahora es tiempo de ir hacia la tierra,
no hay otro modo donde el hombre vuelva
a su propia simiente renovado.
Los pequeños rastrojos, los callejones íntimos,
casi un camino cruzando el pensamiento.
Hasta esa dignidad en la pobreza,
para vergüenza de otros,
es parte de mi pueblo y su recuerdo.
Claudio Luis Sesín
lunes, 14 de agosto de 2017
domingo, 16 de julio de 2017
Todos los nidos naufragan
en los contornos ciegos del viento
en los contornos ciegos del viento
lo
está sabiendo Demetrio Romero
vaciada en silencio el alma
al costado de las nubes
al costado de las nubes
con la
intemperie en brazos
se desampara
y reza
anudándose a la muerte
una curva de luz que huye
dentro de la casa vacía
lo distancia
y como quien avista señales
de otros mundos
se alza niño buscando
en la mordida del durazno
voces queridas
que el murmullo de la tarde
le niega
haciéndole creer
que son los pájaros.
De: Bajo el Terebinto (2017)
y reza
anudándose a la muerte
una curva de luz que huye
dentro de la casa vacía
lo distancia
y como quien avista señales
de otros mundos
se alza niño buscando
en la mordida del durazno
voces queridas
que el murmullo de la tarde
le niega
haciéndole creer
que son los pájaros.
De: Bajo el Terebinto (2017)
miércoles, 28 de junio de 2017
Dónde estarán las naves bálticas
las que hacían crujir el
hielo
como un gran cuervo
blanco
vendrán alguna vez
de la memoria del mar
de la memoria del mar
a quebrar cortezas del aire
dibujadas por la
inquietud
de palomas
ostentosas de lujuria
desafiarán lo eterno
de las flores del vitral
y sus mariposas iluminadas
libando del
vacío
incendios que suceden
como promesantes de
invierno
por el valle de
Arauco
llegarán atraídas por los acordes
de Egmont y Coriolano
hasta que nos encuentren
gastados y dispersos
solo arena y viento.
De: Bajo el Terebinto (2017)
solo arena y viento.
De: Bajo el Terebinto (2017)
jueves, 15 de junio de 2017
DESPEDIDA
Ayer, 14 de junio, partió el maestro y amigo Máximo Simpson.
EL CORO
Ha llegado la noche, la simiente.
Han llegado la tarde y la mañana,
y acudieron el año y la semana
al festín de la ausencia. Suavemente
llamaron a mi puerta niños viejos
que fueron y no son y se acumulan;
y llegaron miradas que deambulan,
ayeres que retornan desde lejos.
Está la casa llena de difuntos,
subrepticios, ocultos, presentidos;
están todos a punto de brotar.
Persuasivos ahora, todos juntos,
les piden atención a mis oídos:
el coro desahuciado va a cantar.
Máximo Simpson
sábado, 13 de mayo de 2017
Recuerdas
el Paseo del Águila
y sus ladrillos minuciosos
que hacen de la barranca
que hacen de la barranca
el reloj de la memoria
y la mirada del gran pájaro
un mundo derrotado
y solo
y solo
nada es indeciso
pero todo lo es en la cabellera de la bruma
nada entre durmientes
ninguna hierba ni algo extraño
ni la semilla de una voz pausando la distancia
nada que oculte nuestra huella
la tarde que nos musitaba
camina con nosotros.
De: Bajo el Terebinto (2017)
la tarde que nos musitaba
camina con nosotros.
De: Bajo el Terebinto (2017)
viernes, 14 de abril de 2017
Lo
insondable del rumbo de los astros
me
ha vuelto ajena a las cosas
aprendí
a ver llegando quieta la distancia
por
la misma ventana donde veo lejos
los
venados que ahora corren una carrera
que
terminó hace miles de años
fui
ocupada por el viento
la silueta de un hombre
se desliza
atento al llamado del amor y la muerte
y
la niña italiana llevando un pan
tan
solitario como ella sobre el puente de un río
los árboles
en mi garganta
las aves migratorias neblinando mis ojos
y la sangre a cara descubierta
bajo la melodía de las esferas
lo que tiembla en conjuro
y queda detrás del poema.
lo que tiembla en conjuro
y queda detrás del poema.
viernes, 3 de marzo de 2017
Un
soplo de magia me empuja
a tus oquedades
alli la encrucijada huele a madera
sones
desgarrados
por el desguace
del árbol
revelación
de mí que te habito
y
me habitas
incendiándome
de misterio
aventura
de un futuro lejanísimo
que viene del
pasado
cruzando
el umbral que nos salva de la muerte
algo
muy terrible debe suceder
en
este aprendizaje de la palabra
para
que mi corazón se desboque
y yo no quiera
huir.
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