miércoles, 13 de octubre de 2010

El encuentro





Veo abismarse las guampas en el aire
atravesando un silencio blanco de piedras
que amortigua zumbidos de la intemperie.
Negro, dispuesto sobre el rugido del sol,                 
el corazón se alerta en costillas del miedo.

Me vuelvo arroyo y despierto en voces
debajo de la piel,
de la tierra donde siempre he soñado,
arena quieta de viento y de luz mordida.

Entre el toro y yo la mirada no tiene heridas
y la muerte sabia se vuelve inútil
porque  entre él y yo
flota el aire respirado por la montaña,
limpio,
sólo aire inventando otra vez mi alma.


(De:  Detrás del hilo azul  -  2010)

Tejido de luz







Tejido de luz
en piedra rajada,
tan leve
como dulce saliva
de Dios
sosteniendo fugas
de un cielo distraído
y sordo,
muerto en la boca
que no grita,
no dice,
no.

Vela en viaje
clausura el día
sobre la mesa,
cuando la mano
cerró la risa
frente al espejo,
fatalidad y vértigo
ya inútil,
no hay espera,
no hay ausencia,
no hay.

Lleno de miedo
sólo un perfume
orilla el cuerpo,
presagio de embestida,
el ojo
arrastra visiones,
las descompone
en rostros salvajes,
no hay abrigo,
no hay certidumbre,
no hay.

La tierra alta,
muy alta,
casi azul,
su olor,
animal sin dueño
como el viento,
como un río
llevándose el cielo
lejos
y con él
algo leve,
insostenible luz
en la saliva de Dios.


(De:  Detrás del hilo azul  -  2010)

domingo, 26 de septiembre de 2010

IRRINTZI (2009)

Sólo quería saber





Sólo quería saber
cómo era eso de perder las trenzas
y, más tarde, mi sombrero de paja
en el campo de amapolas.
Sólo quería ser algo animal,
allí donde amé la vida
y el sol jugaba a iluminarme.
                       Nadie sabe, no,
                       que dibujé tatuajes
                       en la sonrisa de los hombres
                       que me amaron.
                       De ese modo los maté
                       para siempre.
Pero a vos no,
porque me llevas a la música
con tu mirada secreta
y tus apretadas mutaciones,
solícito como un ángel
que concede frutos efímeros
para el deseo feroz
de quien no tiene escapatoria.
Una mirada, la tuya,
con dolor de libertades.


(De:   Irrintzi   -   2009)

Casa de piedra





Casa de piedra
mi casa
vacía
de velos
de mentiras
de pudores
despierta
de lluvia
mi casa
de piedra mojada
mi casa de mar
mi casa de labios
de violetas
de pan
casa de piedra
mi casa
de irrintzi
de alas
de vuelo
mi casa.


(De:   Irrintzi   -  2009)

Cada sol que se crispa



Cada sol que se crispa
entre el comienzo del camino
y el zarpazo de arena del viento
es un puñal incendiando el cuerpo bárbaro
de esta tierra sin palabras para mí,
que oculta su rostro y su olor en la piedra
que no me piensa
y cuyo canto de insectos acribillándose
en medio del silencio fascinado,
juega a seguir olvidándome como juegan
los santos con sus flores de papel descolorido,
                  olvidándose,
en la vieja capilla de adobes cascados
de Santa Teresita de Mazán, allá en La Rioja,
con nidada de telarañas y lagartijas ciegas,
                  abierta a la intemperie de la noche
y sus astros
que suelen quedarse dormidos adentro,
flotando en rezos,
y se despiertan cuando les llega el alba
   y se van,
      se van de vuelta al espacio infinito
         y queda la capilla con sus santos despintados,
            y sus lagartijas
              y queda esa tierra como un lugar sagrado  
                      de puro olvido.


(De:    Irrintzi   -   2009)

Ayer hablé de ti



Ayer hablé de ti, Aniceto,
de tu hombre iluminando el barro
y fue como si nombrara el humo de tu pipa
que subía y subía en ondas,
llevándose tu sonrisa a un cielo de alas
por donde había escapado el dulzor del vino
con su lengua de estrella seca.
Acaso tu partida tiene que ver con la noche
que siempre se inclina para acariciar la tierra,
acaso las horas enloquecieron en esta orilla
y se pusieron a golpear
frente al silencio grave de las almas
y durante mucho tiempo esta misma tierra,
que añoraba tu calor,
                               gimió,
                     llamándote por tu nombre
                     como ahora yo lo hago,
                     detrás de una ventana amarilla
con los vidrios escritos por la lluvia.
Ayer te nombré
y los rincones de tu casa
comenzaron a desvelarse.


(De:   Irrintzi   -  2009)

FIN DE LO PERDIDO (2007)

Espero el comienzo del alba



Espero el comienzo del alba,
ese aliento mágico que fluye de las flores
y pliega las puertas de la noche.
Espero el olor del caballo,
su pelaje caliente restregado con alfalfa y guano,
su mirada pulida por las últimas estrellas,
para elevar mi cuerpo lleno de pensamientos
y soltarlo con el primer canto de las aves.
Escapar, entonces, hasta la hierba luminosa
por donde resucita el fuego de la tierra
que luego viene y se pone, callada, a mirarme.


(De:   Fin de lo Perdido   -   2007)