domingo, 16 de julio de 2017





Ahora sé que todo es terrible
como lo está sabiendo Demetrio Romero
vaciada  en silencio al costado de las nubes
       su orfandad de hombre
ofrecida al sueño la verdad de la noche
todas sus lágrimas como piedras
          del viejo Ambato
el alma      asustada      relinchando
la intemperie de sus brazos
pone a vagar despacio la mirada
como quien avista un murmullo
          detrás de la casa
                y se niega a creer que sean los pájaros.