martes, 14 de abril de 2015






Oleadas de paraísos respiran lejanías
            el deseo de un bote
encendido con un volcán apagado

la mujer y un colibrí en el bolsillo
viendo desaparecer
el tramo hostil del pensamiento
           y el canto del cisne
duración de la estrella que lo tiembla

de dónde viene esa humedad de sal
que lame con impaciencia a la mujer
y hace que no se encuentre
y de su cuerpo huyan
            el colibrí y el cisne
porque la palabra perdió el vestido
en el aroma de los paraísos

techos vacíos de rumores
y nadie sabiendo qué buscar 
             
           tendida en azul
se desvanece la montaña.









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