sábado, 25 de junio de 2011

Poema 22

Noche en puertos, azul como de lágrima,
fulgores de un leño centelleante
y tragos de música murmurados de madrugada,
por el apego que tengo de ver el mundo
abriéndose en octubre a las calandrias.
Y este goce inmensurable de beber
con amigos el vino iluminado,
íntimo dios que nos jinetea el alma
y la despena,
cayéndose en pasiones por los días,
para dejarnos después desnudos
en medio del saber altísimo de la vida,
          libres,
                   pensativos
                                   y solos.

(De: Detrás del Hilo Azul - 2010)

No hay comentarios:

Publicar un comentario