sábado, 25 de septiembre de 2010

El Caballo


Nubes de pájaros
regresan a los cuencos vacíos
y el caballo, tendido en su noche,
recuerda que esto es mi voz
llamándolo.
En el ojo que apunta al cielo
me vuelco en sal,
en lujuria de galope.
Me entrevero en su ojo azul
y espío:
desnuda, la noche reclama distancia
para los oficios secretos.


(De:  Samotracia - 1999)

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