sábado, 25 de septiembre de 2010

Alguna mujer con flores


La crueldad de la tarde sólo mía
porque a través de las nubes
me seducen paisajes,
playas de arenas azules
con pescadores vestidos de blanco
que tiran sus redes a un mar deslumbrante
de sal y barcos hundidos.
Alguna mujer con flores amarillas en el pelo,
en la mano herida
por el vuelo rasante de un pájaro,
camina hechizada
por lugares caídos en la espuma,
lugares sumergidos
en la memoria, círculos inmensos
del amor y la nada,
persistiendo en adioses
pintados en el aire
con el color oxidado de los barcos.


(De:  Samotracia  -  1999)

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